lunes, 10 de marzo de 2014

Semifrío de mango.



 
 
Buenas!! En la receta que os traigo hoy, después de varios intentos fallidos (aunque "comibles" ) finalmente he conseguido encontrar el equilibrio entre nata, gelatina y fruta. Y es que, además de que los semifríos y mousses hay que tener bastante cuidado con estas proporciones, tenemos que considerar que algunas frutas presentan algunas complicaciones en este tipo de elaboración, ya que la gelatina no responde siempre de la misma forma. Entre ellas encontramos el kiwi, la piña, y el mango. Unas frutas que siempre tendremos que cocinar antes de añadir este estabilizante para que pueda actuar en ellas y así obtener el resultado deseado.
Mi postre está compuesto por un bizcocho ligero al cacao, bien caladito de un almíbar aromatizado con ron, y un mousse de mango. Finalmente le he puesto una gelatina para darle un acabado brillante, y lo he decorado con un poco de cacao en polvo mediante unas plantillas que he encontrado en los "chinos".

 
 
 
 
 
 
Menudo invento!! Es que cuando las he visto entre los moldes de silicona no me he podido resistir!!
 
Si las hubiera encontrado antes...Cuántas veces estás haciendo una tarta sencilla y no sabes cómo terminarla para que te quede bonita sin tener que elaborar ni glaseados, ni baños de chocolate...? Es que si no, parece que están sin terminar!! Pues aquí tengo la solución. Puedes cubrir con azúcar glass y luego con la plantilla con cacao en polvo. O al revés. El caso es que le da un acabado sencillo, elegante y rapidísimo!! Por un pavo!!!! no puede ser!!! Además el paquetito trae 4 plantillas distintas y reutilizables. En fin que no podía desaprovechar la oportunidad. Y estaba deseando estrenarlas!
 
La verdad es que en esta tarta, hubiera quedado mejor poniéndole unas láminas de mango en forma de abanico y luego cubrir toda la superficie con la gelatina. Pero el mango que he utilizado lo tenía ya troceado y congelado, así que esta opción me ha resultado imposible. Suelo aprovechar cuando voy al mercado para comprar algunas frutas que están muy maduras y baratas para luego hacer mermeladas, salsas, coulís o algún que otro mousse. Ya no porque sean más baratas, sino porque normalmente están  en plena temporada y por tanto su calidad y punto de maduración son las mejores, y  en otro momento puede ser difícil encontrar. Así que tenía esos mangos tannnn maduritos en el congelador esperando una ocasión especial. Y hoy ha sido el día.
 
BIZCOCHO PLANCHA AL CACAO.
- 4 huevos.
- 140g de azúcar.
- 80g de harina floja.
- 40g de cacao en polvo.
 
Primero montamos los huevos en la batidora hasta obtener una crema con bastante cuerpo. Añadimos el azúcar poco a poco y en forma de lluvia, mientras seguimos batiendo.
Terminamos mezclando a mano y con mucho cuidado para que no baje el batido la harina y el cacao previamente mezclados.
Colocamos en una bandeja un papel de horno, y vertimos el batido sobre el papel. Alisamos si fuera necesario mediante una espátula y horneamos a 235ºC de 4 a 6 minutos.
 
Cuando saquemos del horno la bandeja, ponemos rápidamente y antes de que se enfríe, otra hoja de papel en la superficie de trabajo. Cogemos el bizcocho con ayuda del papel donde se ha horneado y le damos la vuelta sobre el otro papel , como si fuera una tortilla. De esta forma podremos despegar sin ningún problema el papel que se ha adherido en el bizcocho durante la cocción. No se si me habré explicado... lo siento. En el siguiente bizcocho que haga, os mandaré un vídeo. Lo prometo ;)
 
MOUSSE DE MANGO
 
- 500mL de nata para montar, 35%m.g.
- Unos 300g de mango (ya pelado y sin hueso).
-  50-70g de azúcar.
- Unas gotitas de zumo de limón.
-4 hojas de gelatina.
-1 sobre de cobertura para tartas (gelatina en polvo) para darle el acabado.
 
En un cazo coloca el mango troceado. Y deja cocer bien con unas cucharadas de azúcar (al gusto), y unas gotitas de zumo de limón. Como si fuera una mermelada. Deja cocer unos minutos, removiendo de vez en cuando. Comprueba el punto de acidez y añade más azúcar si hiciera falta.
Cuando esté hirviendo añade 4 hojas de gelatina previamente hidratadas y disuélvelas. Pasa por un turmix y luego por un chino o tamiz para eliminar las posibles hebras que puedan haber, ya que el mango es una fruta muy fibrosa. Deja enfriar un poco, más o menos 38ºC. (Comprueba con el dedo que no queme, pero que no esté más frío).
Por otro lado, montaremos la nata. Añadiremos primero un par de cucharadas de nata en la "mermelada" de mango para que cojan la misma temperatura y no cuaje la gelatina . Luego iremos añadiendo poco a poco el resto de nata con mucho cuidado que no pierda volumen.
 
 MONTAJE.
 
Colocamos sobre la plancha de bizcocho un aro de repostería del tamaño deseado, y presionamos para obtener así un disco de bizcocho que será la base de la tarta.
Colocamos sobre un papel de horno, el aro con la base de bizcocho dentro.
Mediante un pincel de silicona lo empaparemos con un almíbar ligero, y luego rellenamos el molde con el mousse. Reservamos cubierto con plástico transparente en el congelador.
Una vez semicongelado, cubrimos con el brillo de cobertura y volvemos a meter en el congelador (TAPADO!!) hasta unas 4 o 5 horas antes de su consumo.
 
Para poder degustar este tipo de postres en "su punto", tiene que estar frío, pero sin estar congelado. Eso mismo es lo difícil de conseguir en casa, ya que la nevera lo mantiene a unos 4 o 6 ºC, y a esta temperatura ya no está tan frío como tendría que estar.
Bueno, todo es ir probando y cogiendo los tiempos hasta obtener la temperatura óptima. Yo lo que he hecho ha sido sacarlo a las 11 del congelador y meterlo en la nevera. Así a las 15,30h, después de comer estaba perfecto!!!
 
Tanto, que no he podido hacer una foto al completo de la tarta. Con lo bonita que había quedado mi plantilla :(((
 
Pero bueno, aquí tenéis una porción para que os hagáis idea del corte, y la textura conseguida.

 
 
 
 
 
 


jueves, 20 de febrero de 2014

Arroz a la milanesa.

El arroz, ese ingrediente que no deja de sorprenderme por su gran versatilidad. Y es que una vez que le coges el punto, no puedes parar de probar combinaciones!! Además de ser el plato estrella para reuniones numerosas, ya que gusta a todos, es fácil de servir y prácticamente no ensucias nada. Incluso si marcas bien el arroz, puedes olvidarte de él hasta el último momento que únicamente faltará cocinarlo.
Bueno, pues esta es otra forma de preparar el arroz, que se sale un poquito de la norma. Así que anímate que seguro que repetirás. Porque es fácil, barato, y está buenísimo!!!


INGREDIENTES. (6pax)
- 250g de carne picada.
-Un buen taco de jamón serrano. Te puedes apañar con una punta de esas que venden en la charcutería a precio más que asequible.
- 500g de arroz.
- Unos 50g de guisantes congelados.
-1/2 cebolla.
-1/4 de pimiento rojo.
-1 diente de ajo.
- 2 tomates maduros.
- 1L de caldo de ave, o del cocido previamente desgrasado.
- Queso rallado para gratinar.
- Pimentón dulce.
- Colorante alimentario.
-Sal.
-Aceite de oliva.

Primero freiremos la carne picada con un poco de aceite de oliva en la paella donde vayamos a cocinar el arroz. Cuando ya esté casi, añadimos el jamón que lo habremos cortado en brunoise. Salteamos todo junto y reservamos aparte.

Por otra parte colocaremos en un cazo el caldo a calentar para tenerlo a punto en el momento que lo necesitemos.

Aprovecharemos el mismo aceite de saltear la carne y el jamón para preparar el sofrito. Ponemos la cebolla rallada. cuando la cebolla quede transparente añadimos el pimiento cortado también en brunoise. Añadimos los guisantes, y cuando empiecen a dorarse, medio diente de ajo muuuuuy picado o rallado. Si en algún momento tenemos que añadir más aceite de oliva, pues lo hacemos.

Cuando empiece a coger color, agregamos el pimentón y seguidamente el tomate. Dejamos cocinar bien el sofrito, y devolvemos la carne y el jamón de nuevo a la paella. Le damos unas vueltas al conjunto y  por último salteamos también el arroz.
 Cuando se haya frito un poco, añadimos el colorante, le damos unas vueltas, y el caldo bien caliente. Rectificamos sazonamiento y dejamos cocinar hasta que el caldo se consuma por completo.

Unos mimutitos antes de terminar la cocción del arroz, espolvoreamos el queso rallado por encima de la paella, y finalmente dejamos reposar tapado unos 5 minutos mínimo.



Con este plato convertirás cualquier lunes en un día especial!!

domingo, 16 de febrero de 2014

Alubias con langostinos.

Después de una semana a unas temperaturas más que primaverales, el tiempo vuelve a su normalidad para recordarnos que todavía estamos en invierno. Y qué mejor que un buen plato calentito para templarnos? Alubias con langostinos. Un guiso de legumbres más Mediterráneo que de costumbre, con todos los aromas de nuestra Tierra.





INGREDIENTES.
- 400g de alubias de riñón (de esas blancas y mantecosas).
-300g de langostinos crudos.
- 1 tomate maduro.
- 1/2 cebolla.
- 1 trozo de puerro.
-1/2 zanahoria.
-2 dientes de ajo.
-Un chorrito de brandy.
-200mL de caldo de pescado.
- Pimentón dulce.
-Colorante alimentario.
-Un poco de cayena.
-Sal, aceite de oliva.

La noche anterior pondremos a remojo las alubias en agua fría.

Enjuaga las alubias, y cúbrelas de nuevo con agua fría y ponlas a cocer a fuego medio alto, durante una hora o hora y media. Hasta que estén bien tiernas.
Pelamos los langostinos o gambones y reservamos los cuerpos en la nevera. Las pieles y cabezas las utilizaremos en el sofrito.

Yo suelo trabajar con un rallador a mano y voy rallando ingredientes y añadiéndolos al sofrito. Así no tengo que estar picando a cuchillo y queda todo finito. De esta forma, tras la cocción no me encuentro ni la cebolla ni el ajo,. ni nada de nada.

De vez en cuando controlaremos el fuego, porque depende qué tipo de alubias se cocinan más o menos antes. Y si el agua hierve a borbotones, corremos el peligro de que se nos pelen, y esto echará
a perder todo!!!

Ahora empezamos a preparar el sofrito. Primero rallamos la cebolla. La pochamos con un poco de sal para que sude bien. A media cocción, agregamos el puerro. Bien cortadito. Seguimos rehogando. Añadimos la zanahoria rallada. Dejamos cocinar unos minutos.
Agregamos todas las pieles y las cabezas de los langostinos. Y las cocinamos bien, a fuego fuerte hasta que cojan muy buen color.
Cuando ya las tengamos bien doraditas, añadimos un chorrrito de brandy y flambeamos, o dejamos reducir.
Añadimos medio diente de ajo rallado. Y antes de que empiece a dorarse, el pimentón dulce y seguidamente el tomate. En este punto tenemos que "aguantar" bien el sofrito para que el tomate se haga bien. Este es el secreto de un buen sofrito!! Una vez veamos que el tomate ha soltado todo el agua, añadimos el caldo de pescado y dejamos cocer unos cinco minutos. Con ayuda de un mazo, aplastamos las cabezas de los langostinos para que suelten todo el jugo, y se mezclen bien los sabores.
Trituramos con el turmix, y colamos. Obtendremos un caldo más o menos espeso con un montón de sabor.

Una vez cocidas las alubias, las escurrimos con cuidado (incluso con una espumadera si ves que están muy blanditas), las cubrimos con el caldo anterior y las dejamos cocer un ratito más todo junto. Si fuera necesario alargar, podemos añadir un poco de agua de la cocción de las alubias.

Por último, freímos el resto de ajo laminado y la cayena en una sartén con un poco de aceite y añadimos los cuerpos de los langostinos que saltearemos hasta que cojan colorcito. Y los colocamos  por encima de las alubias en el momento de servir.

jueves, 13 de febrero de 2014

Panna cotta de hierbabuena con miel de Naranjo y almendras caramelizadas.

Buenas noches!! Menudo descubrimiento os traigo hoy!! Llevaba muchos días pensando en hacer una panna cotta algo distinta. Sobre todo después de oir hablar de la panna cotta de lima, de after eight,... y es que últimamente se ve que están muy de moda. Y tenía un antojo de panna cotta!!! que hasta que no la he hecho no he parado!
Yo no sé las demás pero la de hierbabuena ha sido espectacularr!! Suave, como todas, pero tan sutil y elegante...dulce pero a la vez refrescante... en serio si tenéis la oportunidad, aprovechar y poneros manos a la obra.
 
 
Está buenísima!! Y lo mejor de todo es que en menos de 15 minutos la tienes. Eso sí, os advierto que al tener un sabor que no estamos habituados a encontrarlo en postres,  mejor lo dejemos para paladares adultos. Lo más costoso ha sido encontrar los elementos que equilibren y realcen la hierbabuena. Así que una vez he tenido las panna cottas delante mía, me ha tocado probar con distintas salsas, y elementos para ver con cuál me quedeba. Ni chocolate, ni frutos rojos, ni fresas, ni caramelo... Al final con un poco de miel y almendras. Si es que me parecía que estaba tomándome un té en Marruecos, con esas pastas que sirven...
 Y así es como más me ha gustado. La verdad es que estoy muy contenta con el resultado y el contraste tanto de sabores como de texturas que he encontrado. Ah!! Se admiten sugerencias. Así que si hacéis la receta ya me contaréis!!!
 
INGREDIENTES.
-450 mL de nata 35%m.g.
-4 cucharadas de azúcar.
-15g de hierbabuena fresca.
-3 hojas de gelatina de las de Vahiné, que son algo más grandes que de otras marcas.
- un chorrito de grappa. (opcional).
 
- Un chorrito de miel de Naranjo.
- Unas almendras tostadas, agua y azúcar, o bien un trozo de guirlache de almendra.
En primer lugar pondremos a hidratar las gelatinas en agua fría.
Cogemos un cazo y ponemos a calentar la nata, con el azúcar para que se disuelva bien y las hojas de hierbabuena. Antes de que empiece a hervir apagamos el fuego y dejamos infusionar unos minutos.
Pasamos el turmix, para triturar lo máximo posible las hojas y luego colamos para obtener una nata fina y perfectamente aromatizada. Yo incluso he presionado con una cuchara las hojas de hierbabuena en el colador.
 
 


Vuelve a colocar el cazo en el fuego y disuelve las hojas de gelatina previamente secadas con papel de cocina.
Una vez lo tengas vierte directamente en los moldes y tápalos con papel transparente.
Déjalos enfriar en la nevera durante 4 horas mínimo para que cojan la consistencia adecuada, y puedas desmoldar sin ningún problema. Incluso de un día para otro, mejor.

 
Una vez completamente frías las panna cottas, desmolda en el plato, y acompaña con un poco de miel y unas almendras caramelizadas.
Para prepararlas, coge un cazo, echa un poco de agua y azúcar y prepara un caramelo rubio. Añade las almendras cuando empiece a hervir. Cuando adquiera cierta consistencia, vierte en caliente sobre un tapete de silicona y trocea mediante un mazo o en el mortero. También puedes triturar directamente un trozo de guirlache de almendra en un mortero. La verdad es que merece la pena (mucho!!) porque aporta una nueva textura al plato y un toque amargo.
 
 
 

domingo, 9 de febrero de 2014

Ensalada de rúcula con fresas maceradas.


 A menos de una semana para San Valentín, seguro que estás pensando en qué menú vas a preparar para sorprender a esa persona tan especial... A lo largo de la semana intentaré publicar algunas recetas que estén a la altura de esta celebración. De momento, aquí tienes una idea fácil, bonita y con mucho colorido, ideal para esta noche, y que seguro que repetirás.
Así que aprovecha la temporada y atrévete con ésta propuesta tan original!!

INGREDIENTES (2 PAX).
-50g de rúcula.
-5 o 6 fresas.
-Un puñadito de frutos secos.
-Unas lascas de parmesano.
- Un par de cucharadas de Vinagre de Módena.
-Aceite de oliva.
-Sal, azúcar, pimienta.


En un bol, corta a láminas las fresas, y échales el vinagre, la sal, una pizca de azúcar y el aceite de oliva.
Déjalas macerar durante unos 30 minutos.
A la hora de servir la ensalada, escurre las fresas y reserva todo el jugo, que utilizaremos como vinagreta.
Dispón en un plato la rúcula, sazona, añade un puñado de frutos secos, las fresas maceradas y adereza con la vinagreta resultante de la maceración. Por último coloca unas lascas de parmesano.

Que te parece?? Distinta verdad? Te sorprenderá el contraste de las fresas con el vinagre de Módena.

**Si no tienes parmesano, puedes sustituirlo por unas lascas de queso manchego bien curado, o unos daditos de queso feta.

Masa de coca.

Si quieres hacer un poco de limpieza en la nevera ésta es una forma distinta y sabrosísima de aprovechar todo lo que tengas por ahí. Además de ser una receta muuuy tradicional, una de esas que no pasan nunca de moda, y que siempre quedará bien como entrante, o para una cena informal, con una ensalada o  un poco de embutido, y no mucho más. Se trata de la versión valenciana de la tan conocida receta italiana: la pizza. Una receta que ha pasado generación tras generación, en todos y cada uno de los rincones de nuestra comunidad.
En esta ocasión le he puesto una escalivada que tenía preparada, pero con un poco de tomate, atún, un par de huevos cocidos, unos pimientos,... o si no unas longanizas a rodajitas... en fin lo que se te ocurra le irá bien. Lo importante es conseguir una masa fina, doradita y crujiente.



INGREDIENTES.
-1 medida de aceite.
-2 medidas de cerveza.
-Harina la que admita.
-Sal.

En un bol, introduce el aceite, la cerveza, y ve añadiendo la harina poco a poco, trabajando la masa, hasta que se quede una bola suave y blandita que ya no se queda pegada a las manos. Déjala reposar unos 15 minutos, mientras que el horno se calienta.
Coje una bandeja, y cúbrela con un papel de horno, o sobre un papel de aluminio engrasado con un poco de aceite. Estira la masa con un rodillo, recorta los bordes sobrantes, pincha la superficie, y hornea a 180ºC. El punto de cocción dependerá de lo que le vayas a poner por encima. Como en este caso le voy a poner hortalizas ya cocinadas y cortadas muy finamente, pues la dejé casi  cocinada. Sólo le faltaba coger color cuando la he sacado del horno.
 


Le he colocado la cebolla en juliana, la berenjena, los pimientos, unas cuantas anchoas y unas olivas negras para terminar.
La vuelves a meter en el horno, y ahora si... la dejamos cocer tranquilamente hasta que coja buen color, y los ingredientes terminen de cocinarse juntos.
Ah! le he puesto sal, espolvoreado hierbas provenzales y un chorrito de aceite de oliva. Me hubiera gustado ponerle unas ramitas de romero, pero como no tenía, me he tenido que conformar con el botecito de especias del supermercado.

 



Una receta fácil, económica, tradicional y muy mediterránea!!

viernes, 7 de febrero de 2014

Bacalao sobre cremoso de coliflor.

Holaaa!!! Cómo vamos?? Pues yo aquí liada con unos lomitos de bacalao que traje de las vacaciones de verano, cuando estuve en León. Y es que siempre aprovecho estos viajes para aprovisionarme de aquellas cosas que luego me es difícil adquirir aquí, como son legumbres, conservas, carne, algunos quesos y cómo no, bacalao. Así evito luego más de un disgusto, ya que estoy acostumbrada a la calidad y precios que tenemos en esta zona. Bueno todavía me quedan otros dos lomos en el congelador que los estoy reservando para hacer un arrocito. Menos mal que ya mismo estoy otra vez por allí, porque la verdad es que tengo el congelador...que da penita verlo.

INGREDIENTES (4 PAX).
- 4 lomos de bacalao desalado.
- 1/4 de coliflor.
- 1-2 dientes de ajo, según tu gusto.
- Leche.
-Sal, pimienta, aceite de oliva.

Para preparar el cremoso, pondremos en un cazo el ajo laminado, sin el centro y con un poco de aceite de oliva.
Cuando esté doradito añadimos la coliflor a trocitos y la salteamos un poco. Cubrimos con la leche, salpimentamos y bajamos el fuego para que cueza. si es necesario añadimos un poco de agua a mitad de cocción y dejamos que se termine de cocinar hasta que quede bien blandita. Luego pasamos el turmix y añadimos unos chorritos de aceite de oliva en hilo fino a la vez que batimos, para que quede una crema fina y suave. Si tienes a mano un quesito (tipo caserío) lo añades también, pero esto es opcional. Rectificamos sazonamiento y reservamos.



El bacalao para que quede bien desalado tendremos que ponerlo en agua fría durante aproximadamente 48 horas e ir cambiándola cada 8. De todas formas aconsejo que lo probéis, ya que dependiendo del grosor de la pieza puede necesitar más o menos tiempo.

Para elaborar el bacalao, lo que vamos a hacer es primero calentar aceite en una sartén. Colocamos el bacalao con la piel hacia abajo y lo marcamos bien hasta que quede toda dorada y crujiente. Luego marcamos por el otro lado y terminamos durante unos 8 o 10 minutos en el horno, previamente calentado. Esto también dependerá del grosor de la pieza. La mía tardó algo más. El resultado es espectacular: crujiente por fuera y meloso por dentro, con todo su sabor y una textura suave. Simplemente perfecto!





Pero como a todo el mundo no le gusta la coliflor, o los purés... entiendo que, aunque a mí me haya encantado la receta, no sea "apta para todos los públicos", jejeje, así que aquí tenéis otra idea para presentar esta delicia.
En lugar de colocar el bacalao sobre el puré de coliflor, he preparado una escalivada. Para ello, he metido en la bandeja del horno una berenjena abierta por la mitad, una cebolla y un pimiento rojo bien hermoso al que le he quitado el rabillo y las pepitas. Le vas dando vueltas para que se cocinen bien y en 30 o 40 minutitos ya los tienes. Luego sacas la pulpa de la berenjena, pelas el pimiento y la cebolla, y los desmenuzas. Aceite y sal y listo!!
 


 
 
 
 
 
También añadí unas patatas paja al plato para aportar un toque crujiente al plato y porque me encantan!!
Espero que hayáis disfrutado de la receta!!
Hasta la próximaaaa!


miércoles, 5 de febrero de 2014

Tarta Santiago.

Hola de nuevo!! La receta que os propongo hoy, diría que es una de los grandes clásicos que tenemos. Y es que con tanta tendencia anglosajona a la que nos exponemos últimamente, que si los macarons, mouses y semifríos... a menudo dejamos un poquito de lado nuestras recetas tradicionales, llegando incluso a menospreciar la gran riqueza que nos ha caracterizado durante tantos años.
Y es que muchas veces las cosas sencillas aportan un plus de elegancia que difícilmente encontraremos  en otras.


No hay más que decir, verdad? Seguro que la habéis reconocido a la primera. Y seguro también que estáis de acuerdo conmigo: un sabor y textura únicos, que sin duda en más de una ocasión habéis podido disfrutar. Pero lo que no sabéis es lo fácil y rápida que es prepararla... Así que olvídate esta vez de mantequillas, saborizantes, colorantes y demás y corre al supermercado que allí encontrarás todo lo necesario!

INGREDIENTES (10 PAX)
-200g de almendra molida.
-200g de azúcar.
-4 huevos.
-5g de levadura.
- Un chorrito de orujo o licor de hierbas para aromatizar.

En la elaboración hay dos procedimientos. Puedes forrar el molde con una fina capa de pasta quebrada, que le aportará más cuerpo a la tarta, o puedes prescindir de ésta. Personalmente me gusta más la primera opción, ya que aporta mayor complejidad a la tarta, tanto en sabores como en texturas. Pero bueno, eso es a gustos y si tienes poco tiempo o quieres reducir el aporte calórico, puedes optar por no forrar la tartera. Realmente el resultado es muuuuuy bueno. Y una vez la pruebes, ya no volverás a comprar esas industriales que venden en el supermercado.

Una vez tengas el molde forrado con la pasta quebrada, hecha por tí o de las que ya vienen preparadas, tienes que cocer en blanco la pasta para evitar que luego te quede cruda. Así que pincha tanto laterales como la superficie con un tenedor, cúbrela con papel de aluminio y rellena con legumbres secas. Hornear entre 12 y 14 minutos. Mientras prepararemos el relleno.

En un bol mezcla el azúcar y los huevos, batiendo ligeramente, y añade la almendra, el impulsor y el aromatizante, hasta conseguir una crema suave.
Luego rellena el molde y hornea a 180ºC durante 40 minutos.
Y ya está!! Sencillísimo. Y más si utilizas la pasta ya elaborada que venden en el super!! Y si no la forras... ni te cuento!
Sólo faltará dejar enfriar a la salida del horno y espolvorear azúcar glass por encima. Es una tarta ideal para meriendas. Y si la sirves como postre, ponle un chorrito de chocolate caliente por encima y ya verás... una delicia.



Habéis visto qué corte?? La capa de pasta es tan fina que a simple vista ni se puede apreciar. Pero al paladar sí que se nota sí... más crujiente, ese punto de sal...
Os habréis preguntado cómo he hecho esa cruz tan perfecta?? Jajaja... alguien que me conoce muy bien fue a Galicia y me trajo un souvenir de lo más chulo:
 




Mooooola;)

Ah! Un truco: si quieres obtener un relleno más ligero y económico, puedes utilizar un paquetito de almendra molida de 125g y completar hasta los 200 que necesitamos con harina floja tamizada.
Aún así quedará buenísima!!

PPDD: En la siguiente entrada os explicaré cómo hacer pasta quebrada para que podáis hacer tartas maravillosísimas, rellenando con lo que queráis, ya sea dulce o salado...
Bona nit!!

martes, 4 de febrero de 2014

Lasaña de espinacas con crema de queso.

Hola a tod@s!! Después de tantísimo tiempo, y varios temas personales que resolver, parece que mi vida vuelve a la normalidad... aunque espero que no por mucho tiempo...jijiji.
Lo digo porque tengo en mente un gran proyecto que de momento ha quedado  aparcado y que espero poder retomarlo en un plazo más o menos corto.
Pues lo dicho, con muchísimas ganas y un montón de recetas por compartir, aquí estoy de nuevo!!

La receta que hoy os traigo hoy es sencillísima, económica y sana. Y es que me encanta poder presumir de estas cualidades en una receta y que además te permitas sorprender a la familia o amigos. Se trata de una lasaña vegetal que podrás servir como plato principal, o como guarnición acompañando tanto a carne como pescado, ya que el ingrediente predominante son las espinacas.




INGREDIENTES. (4 PAX)
- Un paquete de pasta para lasaña.
- 1/2 Kg de espinacas congeladas.
- 100g de queso fresco.
- 100g de lonchas de jamón de york.
- 1 huevo.
- Un sobre de queso rallado enmental.
- 40g de mantequilla.
- 2 cucharadas de harina.
-500-600 mL de leche.
-Sal, pimienta y nuez moscada.
- Aceite de oliva.

En primer lugar prepararemos el relleno.
Para ello, saltearemos en una sartén las espinacas previamente descongeladas y escurridas con aceite de oliva, sal y pimienta. Agregamos el jamón de york cortado a brunoise. Le damos unas vueltecillas, añadimos el queso fresco y  espolvoreamos un poco de queso rallado. Por último agregamos el huevo y lo mezclamos todo bien. Rectificamos sazonamiento y ya está!! Un relleno más o menos seco, pero que hará que nuestra lasaña, junto con la bechamel, quede ligera y suave.

Para la salsa, vamos a hacer una bechamel ligerita a la que le añadiremos un puñadito de queso rallado. Queda espectacular!! Jamás había probado esta variante de la bechamel, pero os aseguro que el cambio es tremendo. El procedimiento, como siempre:
- En un cazo calienta la leche con sal, un pelín de nuez moscada y pimienta molida.
- En otro cazo, calienta la mantequilla.
-Una vez se deshaga por completo. Agrega la harina de golpe y mueve enérgicamente mediante unas varillas, de forma que se cocine sin llegar a quemarse.Tiene que quedar una bola que se despega de las paredes del cazo. Esto es lo que se conoce como "roux".
-Añade la leche poco a poco en el fuego y sin dejar de remover, hasta que adquiera la consistencia que desees.
- Una vez tengas la bechamel, añade un puñado de queso rallado, y sigue moviendo hasta quedar una crema suave y homogénea. Si hace falta pasa el turmix para deshacer posibles grumos que te hayan quedado.

Ahora sólo falta montar la lasaña:

-Untamos mantequilla en el molde.
-Pasta.
.Relleno.
-Pasta.¨
-Relleno con queso rallado.
-Pasta.
-Relleno con bechamel.
-Pasta.
-Relleno.
-Pasta.
-Bechamel.
-Queso rallado y unas lascas de mantequilla para gratinar.


Qué locura!! Espero que se entienda bien este esquema, porque llevo un rato intentando escribir cómo alterné las capas y ha llegado un momento que no me aclaraba ni yo!!!!
En total habían cuatro de relleno y dos de bechamel, quedando una en el centro y la otra en la superficie.
Horneamos a 180ºC hasta que coja color y asegurándonos que el centro ha cocido también.




Como veis, una receta muy rápida, que hasta los más peques podrán disfrutar. La puedes preparar el día anterior en un ratillo y así te olvidas.
Ah!! Otra cosa!. Yo utilicé láminas de pasta precocida, de esas que pones en el molde directamente.
Más rápido y sencillo, IMPOSIBLE!!!

jueves, 5 de diciembre de 2013

Rellenos básicos de repostería.

Buenas!! Después de unos días un poco liada y preparándome para la situación nueva en la que me encuentro, me dispongo a comunicaros que ¡¡Empiezo a trabajar!!! Y por fin me estreno como cocinera!! Poco a poco voy viendo cómo mi vida toma el rumbo que buscaba y que se van cumpliendo mis objetivos!!
Así que antes de que el tiempo pase, esta receta caduque y quede en el olvido, voy a contaros cómo preparar dos rellenos muy sencillos, y aunque los más clásicos, yo diría que de los más versátiles.
Si se acerca un cumpleaños, pasa de encargar la tarta y decídete a prepararla tú mismo. O si esperas visita el fin de semana puedes rellenar unas lionesas o simplemente unas ensaimadas mini del horno. También puedes aplicar en hojaldre congelado o pasta quebrada...en fin, un montón de posibilidades en las que podrás lucirte.


 
Yo lo que hice fue preparar la receta de pasta choux que publiqué en entradas anteriores con la intención de rellenarlas de trufa las lionesas y de crema pastelera los ecleirs. La única diferencia entre éstos es que en las primeras haces rosetones con la manga pastelera y en los ecleirs palitos. Estos últimos los pinté de huevo para ponerle por encima granillo de almendra y así quedara adherido tras la cocción.
Este era mi objetivo. Pero después de rellenar no sé cuántas piezas, resulta que me sobró casi la mitad (o más) de relleno de cada manga. Así que las guardé en bolsas herméticamente cerradas en la nevera y al día siguiente compré unas ensaimadas pequeñitas en el horno y también las rellené. A todo esto una vez rellenes la pieza, tienes que guardarlas en el congelador si no las consumes en el momento. Menos mal que tengo un buen congelador, porque entre unas piezas y otras mi cocina parecía una panadería!!!
 
Bueno, tengo que confesar que guardé gran parte. Pero la otra las tomamos para merendar...

*TRUFA.

-500mL de nata 35%m.g.
-150g de chocolate fondant (postres).
-Unos 50g de azúcar.

Aunque las cantidades de chocolate varían en función del gusto de cada uno, estas son las que yo utilicé. Así que lo que puedes hacer es probar para comprobar el punto de azúcar.
Bueno coje un cazo. Introduce la nata y el azúcar y ponlo al fuego. Por otro lado, trocea el chocolate y fúndelo.
Una vez empiece a hervir la nata, agrega el chocolate fundido y agita mediante unas varillas.
Luego reserva en la nevera hasta que esté muy fría y monta la trufa como si de nata se tratase en la batidora.

* CREMA PASTELERA.

-500mL de leche aromatizada (infusionada con canela, limón...).
-100g de azúcar.
-2 huevos enteros y 1 yema.
-25g de mantequilla.
-40g de maicena.

El método tradicional consiste:
Calentar la leche, reservando una poca para diluir la maicena, junto la mantequilla hasta que rompa a hervir.
Mezclar los huevos y el azúcar en un bol aparte mediante varillas.
Verter la leche hirviendo sobre los huevos sin parar de remover y colocar la mezcla en el cazo al fuego (2 o 3 minutos y sin parar de remover!!!)
Agregar la maicena diluída y dejar cuajar en el fuego teniendo mucho cuidado que no se agarre la crema al cazo.

Este es, como he dicho, el método tradicional. Pero si tienes la suerte de disponer de un robot de cocina tipo thermomix, la verdad es que da muchas ventajas. Además que no corres ningún riesgo de que se te pegue la crema ni se queme, resulta mucho más rápido y limpio. Sólo tienes que introducir todos los ingredientes (excepto la maicena diluída) con la leche previamente aromatizada en el vaso y ponerlo a 90ºC durante unos 3-4 minutos a velocidad 4. Cuando empiece a hervir añades la maicena y esperas otros 3 minutos aproximadamente, hasta que veas que espesa. Dale unos segundos a más velocidad para romper los grumos que se hayan podido formar.
La verdad es que desde el día que probé a hacerla en mycook (que es el robot que tengo) me sorprendió la rapidez y el resultado.
Y ya está. Ahora esperar a que se enfríe y lista para rellenar tartas, pasteles, o lo que se te ocurra.

Bueno, dos recetillas que no son gran cosa, pero que sí muy útiles. Así que si te apetece, ya sabes...que seguro que en casa tienes los ingredientes necesarios. Y la crema está buenísima...

lunes, 25 de noviembre de 2013

Arroz meloso de buey de mar

En mi casa, la paella del domingo se ha convertido en más que una costumbre, en un ritual. Todo empezó como un reto que me impuse, con la paella valenciana. Y es que viviendo en Valencia, y aunque el arroz no sea una de mis pasiones, una vez  decidido dedicarme a la cocina profesionalmente, no me podía permitir hacer una paella "normalita", sino que pretendía y aspiraba a algo más. Y una vez conseguido el objetivo ahora toca experimentar con otros ingredientes  en busca de nuevas sensaciones...
Tengo que reconocer que en toda mi vida he sido capaz de comerme un sólo plato de paella, y eso gastronómicamente hablando me cerraba muchas puertas. No sé por qué, si son cosas de la infancia, o simplemente manías, pero quien me conozca puede asegurar que la paella no entraba en mi dieta. Y desde que me propuse conseguir  un arroz decente, y aunque como he dicho antes, no sea de mis predilecciones, poco a poco voy conociendo este mundo, disfrutando e incluso valorando todo lo que puede dar de sí un arroz bien hecho.

El caso, es que este fin de semana, mientras me disponía a hacer la compra, me topé con una oferta que no pude resistir: Buey de Mar. Y por qué no probar a hacer un arroz de esos melosos con semejante bicho??? Con una copita de vino blanco...eso puede estar DE MUERTEEE!!

Nunca lo había probado, y tampoco tenía ninguna receta fiable en mis manos. Pero con un poco de lógica, y tras varias consultas. Me arriesgué y me puse manos a la obra. El resultado fué impresionante!!!!

INGREDIENTES (8PAX).
- 1 buey de mar (vivo).
- Cabeza y espinas de merluza. O morralla...
- 1/4Kg de gambas crudas.
- 1 cortada de emperador.
- 2 cebollas.
-1 zanahoria, puerro, apio...
- 1 diente de ajo.
- 2 tomates maduros.
- Pimentón.
- Colorante alimentario o azafrán.
- Sal y aceite de oliva.

En primer lugar prepararemos el caldo con el que cocerermos el arroz. Un buen fumét al que le añadiremos el buey de mar. Puedes introducirlo un rato en el congelador para no meterlo directamente vivo en el agua hirviendo y así evitarte una imagen un tanto desagradable!!!
Ponemos en una cacerola una cebolla  y zanahoria troceadas, verde de puerro, una ramita de apio, el pescado, el buey y cubrimos con agua. En el momento que empiece a hervir contamos veinte minutos y ya está listo. Un caldo de lo más sabroso. Con un definido sabor a cangrejo. Colamos y reservamos.
Recuerda desespumar constantemente el caldo, porque sale muuuuucha espuma!
Una vez cocido el buey de mar, separamos las patas y todo el interior del cuerpo junto con el coral lo extraemos y reservamos también.

Ahora en el recipiente  que vayamos a hacer el arroz, calentamos aceite, pochamos la cebolla ralladita, añadimos el ajo bien picado. Una vez doradito añadimos las gambas.
Cuando cojan color, ponemos a sofreír las patas del buey y toda la carne recuperada del cuerpo y el emperador a trocitos. Una puntita de pimentón e inmediatamente el tomate rallado. Y terminamos de sofreír, hasta conseguir que el tomate esté perfectamente cocinado. Si ves necesario añadir un poco más de aceite, no lo dudes, puesto que éste juega un papel fundamental en la fusión de los sabores que intervienen y en el resultado final.


 
Una vez terminado el sofrito, añade el fumét. Cuando rompa a hervir, agrega el colorante y finalmente el arroz.
Si lo que quierres obtener es un arroz meloso introduce al menos tres vasos de caldo por uno de arroz. Si por el contrario lo que quieres es un arroz seco, tendrás que añadir el doble de caldo que de arroz. Ahora sólo falta controlar el fuego, y esperar a que se termine la cocción.
 

Y aquí tenemos el resultado... Buenísimo, y una muy buena forma de entrar en calor en los días de frío invierno. Además, puedes prepararlo por la mañana, y tranquilamente salir a tomarte unas cañitas. Que luego mientras pones la mesa y sigues con la tertulia, echas el arroz y él solito se cocina. Eso es lo bueno de este tipo de arroces. Mucho más fáciles de controlar.

 
 

jueves, 10 de octubre de 2013

Sant Dionís: figuras de mazapán.

Ayer, 9 de Octubre celebramos todos los valencianos el día de nuestra Comunidad. Esta fecha coincide con Sant Dionís, y es costumbre que los hombres le regalen a sus enamoradas, y a veces también a sus madres, unas figuritas de mazapán en forma de frutas y hortalizas que representan los frutos de la huerta valenciana.

Siento no haberme anticipado a la fecha, pero tampoco tenía planeado hacer este año yo misma las figuras. Así que como dicen aquí fue "pensat i fet". Salí al supermercado más cercano que tenía, me aprovisioné de todo lo necesario y manos a la obra!!
Mis chicas y yo pasamos una tarde muy divertida, ya que la masa no se tarda ni diez minutos, y el resto es simplemente moldear y crear...
La verdad es que es una receta para preparar con niños ideal.

Así que aquí os dejo la receta, que aunque ya se haya pasado el día todavía queda el puente de la Hispanidad para aprovechar y pasar un buen rato con los peques de la casa. Además es la misma receta de los mazapanes tan típicos que consumimos en Navidad. Así que si ahora no es el momento, seguro que estas Navidades aprovechas y haces tú mism@ las figuritas de mazapán. No tienen nada que ver con las que venden el el súper, y salen más económicas además de ser una forma distinta de pasar un buen rato en familia. Que en Navidad hay muchos días y hace muucho frío en la calle!


INGREDIENTES. (Para unas 40 figuritas aproximadamente).
-500g de almendra cruda molida.
-400g de azúcar.
-3 huevos.
-Para decorar piñones, azúcar, canela,  distintos colorantes...

Primero mezclaremos la almendra molida y el azúcar en un bol.
Montamos las claras a punto de nieve y lo añadimos sobre la mezcla anterior y mezclando todo hasta que quede una masa uniforme.
Ya tenemos la masa. Ahora dividimos en dos o tres según los colores que vayamos a utilizar (como si fuera fondant). Y a moldear!!
Eso sí. el colorante que teneis que usar tiene que ser en pasta o en polvo. Nunca líquido!! Y otra cosa: controla las cantidades a utilizar!!

Por lo demás, ya es cuenta tuya y la imaginación y la destreza que tengas!! Nosotras para ser la primera vez y dada la experiencia de mis ayudantes en estos menesteres, pues tampoco podemos quejarnos del resultado:


Pura artesanía, diría yo...
Y otra cosa, es que sólo tenía colorante rojo...Así que a la próxima ya sé que no puede faltar por lo menos un par más de colores.
Esas primeras que asoman son patatas. Para elaborarlas, formamos bolitas, a las que  adherimos piñones con ayuda de yema de huevo. Una vez fuera del horno, las  rebozamos con una mezcla de azúcar, canela y cacao en polvo. Buenísimas!!

Una vez formados los "panellets", los colocamos en una bandeja de horno, sobre un papel vegetal y los pintamos con yema de huevo. Horneamos a 180ºC hasta que estén doraditos (entre 5 y 10 minutos).

Además de la infinidad de formas y colores en que se presenten, puedes introducir otros ingredientes como coco, cacao, café, avellana, confitura, guindas... Y si les damos un baño de chocolate negro???



martes, 8 de octubre de 2013

Gazpacho andaluz.

Después de los excesos del fin de semana y aprovechando que todavía hace calor, voy a prepararme un gazpacho que sin duda es mi plato estrella del verano. No os creais que todos los días se puede comer a "tutiplén", sino que entre comilona y comilona hay cuatro o cinco días que no me salgo de las  ensaladas o sopas "ligh". Si no ya no entraría por la puerta!!!!
Pues bien. El gazpacho es una de las recetas que me lleva loca. Hay miles de versiones y cada uno lo hace de una forma. Además dependiendo de la zona de Andalucía a la que se remita, podemos encontrar ingredientes totalmente distintos. Ni siquiera en mi caso, que toda mi familia somos cordobeses y que mantengo bastante contacto con andaluces, me atrevo a decir que mi gazpacho es el auténtico. Pero al menos es el que me preparo casi dos o tres veces a la semana en la época estival. Y nunca se podrá comparar con el que venden ya elaborado en el super: además de mucho más barato te permite hacer "limpieza" en la nevera con algunos tomates que maduran más de la cuenta, o aprovechar algún trocillo de pan duro. No obstante, tengo que decir que no soy muy partidaria  de introducirle pan . SOLO UN POCO!!! porque como te descuides tu gazpacho pasará a ser salmorejo. Y eso es otra cosa ;)

INGREDIENTES. (2PAX)
- 2 tomates bien maduros.
- Medio pepino.
- Medio  pimiento verde (del italiano).
-Un cuarto de diente de ajo.
- 100mL de agua. (aunque no lo mido nunca. Es aproximado).
- Sal, aceite de oliva y vinagre.
Para guarnición puedes cortar un poco de pepino, pimiento, unos picatostes...Pero con lo que más me gusta es con unos trocitos de manzana o de melón. Pruébalo y verás qué rico!!

En el vaso de la batidora introduce todos los ingredientes pelados y troceados. La sal, aceite y el vinagre como si se tratase de una ensalada. Si le pones pan, déjalo reposar un ratito con el jugo del tomate y el agua. (Cuando digo un trocito es el equivalente a una cuarta parte de la tostada del pan de molde).
Entonces tritura todo. Si lo notas muy espeso agregale un poco más de agua. Y tritura bien!!!
Sírvelo en plato sopero o copas y guarnece al gusto.



Ah!! Y si no tienes pimiento, pues tampoco pasa nada. De hecho casi nunca le pongo porque me sienta mal, y igualmente está buenísimo.
Ya tienes un plato rapidísimo, económico y que además de aportar un montón de vitaminas es diurético y refrescante. Qué más se puede pedir??

lunes, 7 de octubre de 2013

Tarta de queso.

Otra tarta!!! Me parece que como siga con esta obsesión de los dulces, al final me va a pesar!!! De ahí que aunque cada día intente hacer más ejercicio, la verdad es que no noto NADA de NADA. Es más, me parece que esta temporada voy a tener que cambiar de talla!!! (grrrrrrrrrr!!).

El caso es que hace unos días que probé esta receta, pero no he podido subirla hasta hoy. Y es que después de buscar y buscar recetas de tarta de queso, me quedo con la tradicional. La más fina y elegante de todas, y que por su ligereza resulta perfecta para terminar un menú o incluso degustar un buen té.

Respecto al acabado, puedes acompañarla con cualquier salsa o mermelada de frutas de las que encuentras en el supermercado, pero yo os aconsejo que con un poco de azúcar glass por encima sobrará. Porque para qué enmascarar un sabor tan sutil como el de esta tarta?? Seguramente no tarde en volver a hacerla para poder paladearla tal cual, sin salsa ni nada de nada!!

INGREDIENTES.
-Pasta quebrada, unos 300g. Con un paquete de los que encontramos en la sección de refrigerados en el supermercado nos llegará. La verdad es que me parecen muy prácticas este tipo de masas que venden ya hechas, porque ayudan mucho en la elaboración y son bastante económicas.
-4 huevos.
-100g de azúcar.
-500g de requesón.
-60g de harina floja.
-1 yogur de limón.
-Azúcar lustre para espolvorear.

Primero forrar un molde desmoldable de 25cm previamente engrasado de mantequilla y espolvoreado con harina. Pinchar la pasta y hornear 20 minutos a 170ºC. Enfriar.
En un bol batimos las yemas y el azúcar hasta que la mezcla esté espumosa. Iincorporamos el requesón que habremos desmenuzado bien con un tenedor, la harina tamizada, el yogur y por último las claras a punto de nieve.

Todo este paso yo lo he realizado en la batidora, de forma que he introducido los huevos enteros y a velocidad máxima he ido añadiendo el azúcar en forma de lluvia. Es la ventaja de tener batidora, que te ahorras siempre almenos un paso!! Y el resultado es el mismo! Luego he añadido el requesón, la harina y el yogur. La verdad es que es muy rápida de preparar, y más si dispones de batidora.

Vertemos la mezcla sobre la masa precocida y horneamos a 160ºC durante una hora aproximadamente, hasta que esté dorada y cuajada.
Enfriamos en el molde, desmoldamos y espolvoreamos azúcar lustre por encima o mermelada de frutos rojos.

Podemos sustituir parcialmente el requesón por crema de queso tipo philadelphia, hasta mitad y  mitad.
Y por otro lado, si no tenemos pasta quebrada, podemos triturar galletas María y mezclando con mantequilla, hacer una pasta que será la base de la tarta. De esta forma no tendremos que precocer la masa. Es mucho más rápida y fácil, pero personalmente, merece la pena elaborarla con la quebrada.






Y aquí tenemos!! La tarta clásica de queso. La de toda la vida. Muy muy ligera, suave y con un sabor...incomparable!!

sábado, 5 de octubre de 2013

Conservación de alimentos.

En el frigorífico.


  •  La temperatura del frigorífico debe oscilar entre 2 y 4 grados centígrados. Si es menor, los alimentos pueden congelarse parcialmente y si supera los 4 grados comienza el crecimiento bacteriano.
  • No mezcle en la misma bandeja alimentos crudos con cocinados, ni distintos tipos de alimentos: carne, pescado, fruta, lácteos... se puede producir contaminación cruzada.
  • Coloque los cocinados en las baldas superiores y los crudos en las inferiores, por si gotean.
  • Evite llenar en exceso su nevera, y organice los alimentos de modo que el aire frío pueda circular entre ellos.
  • Guarde los alimentos en recipientes bien cerrados, limpios y secos. Evitará olores, perdidas de humedad, contaminación o mohos en las paredes.
  • Tenga en cuenta que la puerta del frigorífico es la que más oscilaciones de temperatura sufre. Evite situar en ella alimentos delicados y sensibles al calor.

     

Los alimentos, uno a uno. 

  •  La carne y el pescado fresco son los alimentos más perecederos, por lo que deben colocarse en los estantes más cercanos al congelador, donde la temperatura es de unos dos grados. Guárdelos en recipientes cerrados con una rejilla en la base para evitar el contacto con el jugo que desprenden.
  • El pescado fresco y limpio mantiene todas sus propiedades en la nevera durante 24 horas, mientras que la carne puede conservarse en perfecto estado hasta cuatro días dependiendo del corte de la pieza.
  • Coloque los embutidos, la leche y los derivados lácteos en los estantes centrales y superiores, donde la temperatura varía entre 4 grados y 8 grados centígrados.
  • Guarde los embutidos en recipientes cerrados o envuélvalos en papel de aluminio o plástico transparente.
  • Conserve la leche aislada y en recipiente cerrado porque una vez abierta absorbe con facilidad los olores que desprenden otros alimentos.
  • Si el queso está empezado, envuélvalo con plástico transparente por la zona del corte para evitar la proliferación de hongos. Utilice recipientes distintos para cada tipo de queso.
  • Las frutas y verduras frescas pueden estropearse a temperaturas muy bajas. Consérvelas en los cajones del frigorífico en los que el termómetro puede alcanzar los diez grados. No olvide lavarlas con agua abundante y eliminar los restos no comestibles antes de guardarlas.
  • Los huevos, excepto en verano y cuando el calor favorece la proliferación de microorganismos, pueden conservarse a temperatura ambiente, aunque el frío aumenta su vida útil. Guárdelos con la punta hacia abajo para evitar el deterioro de la estructura interna y garantizar su conservación. Deseche los que tienen la cáscara rota o agrietada.

En el congelador.

  • La temperatura ideal para conservar los alimentos congelados es de 18 grados bajo cero.
  • Los congeladores funcionan mejor cuando están llenos y sin mucho espacio entre los alimentos.
  • Proteja los alimentos para evitar quemaduras de congelación utilizando bolsitas especiales y recipientes de plástico. No hacerlo puede provocar que se deshidraten rápidamente. No olvide poner una etiqueta que indique la fecha de congelación.
  • Evite volver a congelar alimentos previamente descongelados.

Preparación previa.

  • Las carnes y pescados prácticamente no pierden propiedades, debido a que la congelación no afecta ni a las proteínas, ni a las vitaminas A y D, ni a los minerales que contienen. Durante su descongelación, se produce una pérdida de líquido que contiene vitaminas hidrosolubles y sales minerales, que igualmente se perderán al cocinar el producto.
  • Si va a congelar pescado fresco pida en la pescadería que lo preparen para congelar. Si lo hace en casa quítele las escamas, destrípelo, quítele la cabeza, lávelo y séquelo antes de congelar.
  • Deshuese la carne y retire la grasa excesiva y los tendones.
  • Lave las hortalizas y verduras con agua abundante y elimine las partes no comestibles, hiérvalas durante un minuto y posteriormente déles un baño en agua fría. Este proceso evitará los reservorios bacterianos propiciando una conservación perfecta del producto, aunque puede provocar una pérdida del 15% al 20% de vitamina C. Déjelas enfriar antes de introducirlas en el congelador.
  • Los huevos sólo se pueden congelar ya batidos. También puede separar las yemas de las claras y guardarlas en tarritos de cristal.
  • Sepa que puede congelar todo tipo de platos preparados. Guárdelos en un envase apto para el microondas, posibilitará que la descongelación y el calentamiento posterior se realice en el propio envase.
  • No congele alimentos como las patatas, la pasta, las verduras de ensalada, los champiñones, la nata y algunas salsas con alto contenido en grasa. Pueden perder propiedades, y, en algunos casos, llegar a estropearse.

Las sobras, siempre frescas.

  • Guarde las sobras en un recipiente limpio, poco profundo y que pueda taparse. No las deje en el que se cocinaron o sirvieron.
 
  • Los alimentos o platos cocinados deben refrigerarse o congelarse en un plazo de dos horas. Si los mantiene a temperatura ambiente durante más tiempo (incluso menos de dos horas si la temperatura es alta), las bacterias se pueden reproducir hasta alcanzar niveles nocivos, por lo que el consumo de estos alimentos resulta arriesgado para su salud.
  • Consuma las sobras en un plazo de dos días.
  • Espere a que los alimentos se enfríen antes de meterlos en el frigorífico. En ningún caso introduzca alimentos calientes en el frigorífico. Si es necesario, introducir en un baño con hielo para acelerar el proceso de enfriamiento.
  • Deseche el envase de los alimentos enlatados abiertos (espárragos, tomate frito, olivas, etc.) porque su interior se oxida rápidamente. Guárdelos en recipientes de plástico o vidrio del tamaño adecuado al volumen del alimento, manteniéndolos cubiertos con su propio caldo.
  • No vuelva a conservar los alimentos ya recalentados.

Fuente: Eroski.

Tarta de zanahoria y crema de queso.

Hola!!! Menuda semanita llevo! He andado liadísima con algunas gestiones y no he podido meterme ni en el face. Pero no creais que no he pisado la cocina! que además de tener una familia de lo más agradecida, para mi hay tres cosas que me  hacen sentir especialmente bien.  Vamos que dan sentido a mis dias, y que rompen la rutina. La primera es porsupuesto estar con los míos. Segundo hacer algo de ejercicio, ya sea salir un rato a correr o en el gimnasio, y por último y no menos  importante pasar un buen rato probando alguna receta nueva, o simplemente navegando por la web en busca de nuevas ideas. Y es que más de un día, me he puesto a cocinar pasadas las diez de la noche. Más de un vecino pensará que estoy enferma o algo por el estilo!!
Bueno el caso, es que esta semana además de tener bastante jaleo, no encontrarme muy bien, y con los calores que hemos pasado a las fechas que estamos, pues no le he puesto demasiado entusiasmo, sobre todo a lo que en fotografía se refiere. He elaborado alguna que otra cosa, pero no he llegado a la parte fotográfica, y por tanto no las he podido plasmar. Pero llega el fin de semana y cómo no, a mí que me encanta meterme en líos y aprovechar cualquier ocasión para hacerla especial, no me he podido resistir a esta receta que llevaba dando vueltas en mi cabeza hace varias semanas. Y es que cuando se me mete algo en la cabeza, hasta que no la pruebo, me sale bien y el resultado es tal y como imaginaba.... pues que no paro. Y por fin, después de conseguir todo esto, al fin esta noche podré dormir un poco más feliz!!

Bueno. Vamos a la faena! La verdad que como tarta esta receta además estar buenísima y ser bastante original, pues es mucho más rápida que cualquiera de las que últimamente está tan de moda tipo fondant y con rellenos. Ya que sólo hay que hacer un bizcocho y una crema. Pero la verdad es que el bizcocho está increíble!!!! Yo creo que después de probarlo no tardaré mucho en hacer sólo el bizcocho para poder disfrutar de todos los aromas!! En serio, una explosión de las de verdad!

INGREDIENTES  para el bizcocho:
-2 huevos.
-200g de azúcar..
-200g de harina floja.
-200mL de aceite de girasol.
-200g de zanahorias ralladas (con la parte fina del rallador).
-1 cucharadita de bicarbonato sódico.
-2 cucharaditas de levadura en polvo.
-1 cucharadita de canela molida.
-1/2 cucharadita de jengibre molido (si tienes).
- 70g de nueces picadas.
- Una puzca de sal.

Primero, como siempre, ponemos en la batidora los huevos a esponjar, y le vamos echando el azúcar poco a poco en forma de lluvia para formar una crema blanquecina. Bajamos la velocidad de las varillas, y añadimos el aceite en hilo fino, poco a poco, para que se incorpore bien. Áñadimos la harina (mezclada con la levadura y el bicarbonato), poco a poco también, y finalmente la canela, el jengibre, la sal, las nueces y la zanahoria mezclando todo.
Rellenamos el molde bien engrasado y introducimos en el horno previamente calentado a 160ºC durante unos 30 o 35 minutos aproximadamente, aunque esto dependerá de la altura del molde utilizado. El mío, por ejemplo era bastante pequeño, de forma que el bizcocho saliera más alto y estuvo horneándose casi una hora, con la puerta del horno entreabierta durante los úkltimos minutos para evitar que se quemase. De todas formas, comprobaremos la cocción completa con un palillo.
Luego dejamos dejamos enfriar un poco, desmoldamos, y enfriamos completamente sobre una rejilla.
Cuando esté completamente frío, ya podemos consumirlo. Pero si lo que queremos es hacer una tarta, lo envolvemos en film, y reservamos para el día siguiente para poder cortarlo bien y así rellenar.

 


Menudo corte que tiene!! Impresionante. Y ese aroma tan exótico!!
Ahora llega el momento de preparar la crema de queso. Facilísima y muy rápida. Yo he hecho un montón de crema porque quería que me llegara para un buen relleno y para cubrir toda la tarta, pero creo que la próxima vez utilizaré unos 450g de queso, con sus proporciones correspondientes, porque al final me ha sobrado un poco.

-600g de crema de queso tipo philadelphia. Da igual la marca, pero que no sea la versión ligh.
-200g de mantequilla.
-500g de azúcar glass.

Ponemos la mantequilla (a temperatura ambiente) en el vaso de la batidora a toda velocidad, y batimos mientras vamos añadiendo el azúcar, hasta formar una buttercream. Entonces, cuando ya ha cogido volumen y el azúcar se ha incorporado por completo a la mantequilla, bajamos un poco la velocidad de la batidora y vamos agregando la crema de queso bien fría. Una vez añadida, le damos caña a la batidora hasta que se forme una crema muy consistente.
Si parece que se te corta , no te preocupes, sigue batiendo a velocidad alta que pronto se estabilizará la crema.
Y ya está!!! Una crema suave y deliciosa!!

Ahora es el momento de rellenar el bizcocho, con un grosor de un dedo aproximadamente. Tapamos y cubrimos toda la superficie.
Llena una manga pastelera, con la boquilla que quieras utilizar, y reserva un rato en la nevera para que coja cuerpo antes de decorar.
 


Siento un montón no poder mostraros una foto de la tarta entera. Pero entre que la terminé por la tarde, y pronto llegaron todos para cenar, pues no me acordé!! Pero podeis imaginar cómo quedó viendo esta porción:

 
Y menudo corte!!!

 
Por no decir nada del sabor!! En serio que este bizcocho me ha sorprendido: dulce, con ese punto de sal, y ese toque que aporta la canela y el jengibre...
Teneis que probarlooo!!
 

Sólo falta decir que necesita conservarse en la nevera!! De lo contrario, toda la crema se caería. Ah!! Puedes probar a hacerlo en versión cup cake! Creo que también estarían deliciosos.

martes, 24 de septiembre de 2013

Milhojas "medterráneas".

La verdad es que no sé cómo se llama  esta receta, pero de lo que sí estoy convencida es que, por sus ingredientes,  es de las recetas más mediterráneas que podemos encontrar: tomate, berenjena, albahaca, mozzarella y aceite de oliva. Para los amantes de la dieta mediterránea y, en concreto, la cocina italiana: una  combinación explosiva. Y nada que decir a su colorido...


 
 
Y es que por su sencilla elaboración y la posibilidad de preparar con antelación, resulta un entrante ideal para reuniones, así como una alternativa a las ensaladas convencionales.
 
 
INGREDIENTES.
 
-1 berenjena.
-2  tomates bien maduros.
-1 bola de mozzarella fresca.
-1 rama de albahaca italiana (pesto).
Sal y aceite de oliva.
 
Primero corta en rodajas de medio centímetro aproximadamente todos los ingredientes.
Deja las berenjenas en agua fría con sal un rato para que queden más blanquitas y pierdan ese amargor tan característico que a veces presentan.
En una sartén con un poco de aceite de oliva, marca las rodajas de tomate por ambos lados. Después las berenjenas.
En una bandeja de horno, monta las milhojas superponiendo tomate, berenjena, queso y albahaca. Y así sucesivamente y para terminar con el queso.
En el momento del servicio dale un golpe de horno hasta que se funda el queso y se caliente el conjunto.
 
 


lunes, 23 de septiembre de 2013

Peras al vino tinto.

Esta semana me he juntado con un montón de peras. Y hacer macedonia está muy bien, pero me he acordado de que tenía media botella de vino abierta de la semana pasada y se me ha ocurrrido que qué mejor momento para  preparar esta receta. Así que mataré dos pájaros de un tiro: aprovecharé las peras más maduras y terminaré con la botella de vino que anda dando vueltas por la cocina. Además el jugo resultante de cocer las peras, con el vino, la canela, y todos los aromas mezclados hacen un licor muuuuy rico, que fresquito está de vicio!

INGREDIENTES.
-1Kg de peras. (A ser posible tipo blanquilla).
-1L de vino tinto.
- 200g de azúcar.
-C/s de canela en rama y corteza de limón y naranja.

Lo primero es pelar las peras, torneándolas y dejándoles el rabillo.
Introducir en una cacerola el vino,  el azúcar, la canela y las cortezas y llevar a ebullición como si de un almíbar se tratase. Si quieres obtener un jugo más sutil, sustituir parte del vino por agua. Eso es justo lo que he hecho yo, y te aseguro que estaban buenísimas!
Cuando empiece a hervir, introducir las peras en la cacerola y cocer hasta que queden pochadas.
Reservar en una cazuela de barro las peras y dejar reducir el vino.
Sólo falta esperar a que reduzca el jugo y viértelo sobre las peras.

 
 
Ya ves!! Sin duda uno de los postres más fáciles que haya hecho nunca. Y además de barato y útil, ya que te permite acabar con algunos restos (seguro que más de una vez te has encontrado con varias botellas de vino empezadas a la vez), es un postre tan elegante que seguro le dará a tu mesa ese  toque especial que buscas en más de una ocasión.


Yo lo he acompañado con un trozo de bizcocho que no tardó en impregnarse del jugo y una bolita de helado de canela. Como ya he dicho antes, fácil, barato y elegantísimo. A la altura de cualquier evento.
Por cierto lo del bizcocho, todo un acierto!