jueves, 5 de diciembre de 2013

Rellenos básicos de repostería.

Buenas!! Después de unos días un poco liada y preparándome para la situación nueva en la que me encuentro, me dispongo a comunicaros que ¡¡Empiezo a trabajar!!! Y por fin me estreno como cocinera!! Poco a poco voy viendo cómo mi vida toma el rumbo que buscaba y que se van cumpliendo mis objetivos!!
Así que antes de que el tiempo pase, esta receta caduque y quede en el olvido, voy a contaros cómo preparar dos rellenos muy sencillos, y aunque los más clásicos, yo diría que de los más versátiles.
Si se acerca un cumpleaños, pasa de encargar la tarta y decídete a prepararla tú mismo. O si esperas visita el fin de semana puedes rellenar unas lionesas o simplemente unas ensaimadas mini del horno. También puedes aplicar en hojaldre congelado o pasta quebrada...en fin, un montón de posibilidades en las que podrás lucirte.


 
Yo lo que hice fue preparar la receta de pasta choux que publiqué en entradas anteriores con la intención de rellenarlas de trufa las lionesas y de crema pastelera los ecleirs. La única diferencia entre éstos es que en las primeras haces rosetones con la manga pastelera y en los ecleirs palitos. Estos últimos los pinté de huevo para ponerle por encima granillo de almendra y así quedara adherido tras la cocción.
Este era mi objetivo. Pero después de rellenar no sé cuántas piezas, resulta que me sobró casi la mitad (o más) de relleno de cada manga. Así que las guardé en bolsas herméticamente cerradas en la nevera y al día siguiente compré unas ensaimadas pequeñitas en el horno y también las rellené. A todo esto una vez rellenes la pieza, tienes que guardarlas en el congelador si no las consumes en el momento. Menos mal que tengo un buen congelador, porque entre unas piezas y otras mi cocina parecía una panadería!!!
 
Bueno, tengo que confesar que guardé gran parte. Pero la otra las tomamos para merendar...

*TRUFA.

-500mL de nata 35%m.g.
-150g de chocolate fondant (postres).
-Unos 50g de azúcar.

Aunque las cantidades de chocolate varían en función del gusto de cada uno, estas son las que yo utilicé. Así que lo que puedes hacer es probar para comprobar el punto de azúcar.
Bueno coje un cazo. Introduce la nata y el azúcar y ponlo al fuego. Por otro lado, trocea el chocolate y fúndelo.
Una vez empiece a hervir la nata, agrega el chocolate fundido y agita mediante unas varillas.
Luego reserva en la nevera hasta que esté muy fría y monta la trufa como si de nata se tratase en la batidora.

* CREMA PASTELERA.

-500mL de leche aromatizada (infusionada con canela, limón...).
-100g de azúcar.
-2 huevos enteros y 1 yema.
-25g de mantequilla.
-40g de maicena.

El método tradicional consiste:
Calentar la leche, reservando una poca para diluir la maicena, junto la mantequilla hasta que rompa a hervir.
Mezclar los huevos y el azúcar en un bol aparte mediante varillas.
Verter la leche hirviendo sobre los huevos sin parar de remover y colocar la mezcla en el cazo al fuego (2 o 3 minutos y sin parar de remover!!!)
Agregar la maicena diluída y dejar cuajar en el fuego teniendo mucho cuidado que no se agarre la crema al cazo.

Este es, como he dicho, el método tradicional. Pero si tienes la suerte de disponer de un robot de cocina tipo thermomix, la verdad es que da muchas ventajas. Además que no corres ningún riesgo de que se te pegue la crema ni se queme, resulta mucho más rápido y limpio. Sólo tienes que introducir todos los ingredientes (excepto la maicena diluída) con la leche previamente aromatizada en el vaso y ponerlo a 90ºC durante unos 3-4 minutos a velocidad 4. Cuando empiece a hervir añades la maicena y esperas otros 3 minutos aproximadamente, hasta que veas que espesa. Dale unos segundos a más velocidad para romper los grumos que se hayan podido formar.
La verdad es que desde el día que probé a hacerla en mycook (que es el robot que tengo) me sorprendió la rapidez y el resultado.
Y ya está. Ahora esperar a que se enfríe y lista para rellenar tartas, pasteles, o lo que se te ocurra.

Bueno, dos recetillas que no son gran cosa, pero que sí muy útiles. Así que si te apetece, ya sabes...que seguro que en casa tienes los ingredientes necesarios. Y la crema está buenísima...

lunes, 25 de noviembre de 2013

Arroz meloso de buey de mar

En mi casa, la paella del domingo se ha convertido en más que una costumbre, en un ritual. Todo empezó como un reto que me impuse, con la paella valenciana. Y es que viviendo en Valencia, y aunque el arroz no sea una de mis pasiones, una vez  decidido dedicarme a la cocina profesionalmente, no me podía permitir hacer una paella "normalita", sino que pretendía y aspiraba a algo más. Y una vez conseguido el objetivo ahora toca experimentar con otros ingredientes  en busca de nuevas sensaciones...
Tengo que reconocer que en toda mi vida he sido capaz de comerme un sólo plato de paella, y eso gastronómicamente hablando me cerraba muchas puertas. No sé por qué, si son cosas de la infancia, o simplemente manías, pero quien me conozca puede asegurar que la paella no entraba en mi dieta. Y desde que me propuse conseguir  un arroz decente, y aunque como he dicho antes, no sea de mis predilecciones, poco a poco voy conociendo este mundo, disfrutando e incluso valorando todo lo que puede dar de sí un arroz bien hecho.

El caso, es que este fin de semana, mientras me disponía a hacer la compra, me topé con una oferta que no pude resistir: Buey de Mar. Y por qué no probar a hacer un arroz de esos melosos con semejante bicho??? Con una copita de vino blanco...eso puede estar DE MUERTEEE!!

Nunca lo había probado, y tampoco tenía ninguna receta fiable en mis manos. Pero con un poco de lógica, y tras varias consultas. Me arriesgué y me puse manos a la obra. El resultado fué impresionante!!!!

INGREDIENTES (8PAX).
- 1 buey de mar (vivo).
- Cabeza y espinas de merluza. O morralla...
- 1/4Kg de gambas crudas.
- 1 cortada de emperador.
- 2 cebollas.
-1 zanahoria, puerro, apio...
- 1 diente de ajo.
- 2 tomates maduros.
- Pimentón.
- Colorante alimentario o azafrán.
- Sal y aceite de oliva.

En primer lugar prepararemos el caldo con el que cocerermos el arroz. Un buen fumét al que le añadiremos el buey de mar. Puedes introducirlo un rato en el congelador para no meterlo directamente vivo en el agua hirviendo y así evitarte una imagen un tanto desagradable!!!
Ponemos en una cacerola una cebolla  y zanahoria troceadas, verde de puerro, una ramita de apio, el pescado, el buey y cubrimos con agua. En el momento que empiece a hervir contamos veinte minutos y ya está listo. Un caldo de lo más sabroso. Con un definido sabor a cangrejo. Colamos y reservamos.
Recuerda desespumar constantemente el caldo, porque sale muuuuucha espuma!
Una vez cocido el buey de mar, separamos las patas y todo el interior del cuerpo junto con el coral lo extraemos y reservamos también.

Ahora en el recipiente  que vayamos a hacer el arroz, calentamos aceite, pochamos la cebolla ralladita, añadimos el ajo bien picado. Una vez doradito añadimos las gambas.
Cuando cojan color, ponemos a sofreír las patas del buey y toda la carne recuperada del cuerpo y el emperador a trocitos. Una puntita de pimentón e inmediatamente el tomate rallado. Y terminamos de sofreír, hasta conseguir que el tomate esté perfectamente cocinado. Si ves necesario añadir un poco más de aceite, no lo dudes, puesto que éste juega un papel fundamental en la fusión de los sabores que intervienen y en el resultado final.


 
Una vez terminado el sofrito, añade el fumét. Cuando rompa a hervir, agrega el colorante y finalmente el arroz.
Si lo que quierres obtener es un arroz meloso introduce al menos tres vasos de caldo por uno de arroz. Si por el contrario lo que quieres es un arroz seco, tendrás que añadir el doble de caldo que de arroz. Ahora sólo falta controlar el fuego, y esperar a que se termine la cocción.
 

Y aquí tenemos el resultado... Buenísimo, y una muy buena forma de entrar en calor en los días de frío invierno. Además, puedes prepararlo por la mañana, y tranquilamente salir a tomarte unas cañitas. Que luego mientras pones la mesa y sigues con la tertulia, echas el arroz y él solito se cocina. Eso es lo bueno de este tipo de arroces. Mucho más fáciles de controlar.

 
 

jueves, 10 de octubre de 2013

Sant Dionís: figuras de mazapán.

Ayer, 9 de Octubre celebramos todos los valencianos el día de nuestra Comunidad. Esta fecha coincide con Sant Dionís, y es costumbre que los hombres le regalen a sus enamoradas, y a veces también a sus madres, unas figuritas de mazapán en forma de frutas y hortalizas que representan los frutos de la huerta valenciana.

Siento no haberme anticipado a la fecha, pero tampoco tenía planeado hacer este año yo misma las figuras. Así que como dicen aquí fue "pensat i fet". Salí al supermercado más cercano que tenía, me aprovisioné de todo lo necesario y manos a la obra!!
Mis chicas y yo pasamos una tarde muy divertida, ya que la masa no se tarda ni diez minutos, y el resto es simplemente moldear y crear...
La verdad es que es una receta para preparar con niños ideal.

Así que aquí os dejo la receta, que aunque ya se haya pasado el día todavía queda el puente de la Hispanidad para aprovechar y pasar un buen rato con los peques de la casa. Además es la misma receta de los mazapanes tan típicos que consumimos en Navidad. Así que si ahora no es el momento, seguro que estas Navidades aprovechas y haces tú mism@ las figuritas de mazapán. No tienen nada que ver con las que venden el el súper, y salen más económicas además de ser una forma distinta de pasar un buen rato en familia. Que en Navidad hay muchos días y hace muucho frío en la calle!


INGREDIENTES. (Para unas 40 figuritas aproximadamente).
-500g de almendra cruda molida.
-400g de azúcar.
-3 huevos.
-Para decorar piñones, azúcar, canela,  distintos colorantes...

Primero mezclaremos la almendra molida y el azúcar en un bol.
Montamos las claras a punto de nieve y lo añadimos sobre la mezcla anterior y mezclando todo hasta que quede una masa uniforme.
Ya tenemos la masa. Ahora dividimos en dos o tres según los colores que vayamos a utilizar (como si fuera fondant). Y a moldear!!
Eso sí. el colorante que teneis que usar tiene que ser en pasta o en polvo. Nunca líquido!! Y otra cosa: controla las cantidades a utilizar!!

Por lo demás, ya es cuenta tuya y la imaginación y la destreza que tengas!! Nosotras para ser la primera vez y dada la experiencia de mis ayudantes en estos menesteres, pues tampoco podemos quejarnos del resultado:


Pura artesanía, diría yo...
Y otra cosa, es que sólo tenía colorante rojo...Así que a la próxima ya sé que no puede faltar por lo menos un par más de colores.
Esas primeras que asoman son patatas. Para elaborarlas, formamos bolitas, a las que  adherimos piñones con ayuda de yema de huevo. Una vez fuera del horno, las  rebozamos con una mezcla de azúcar, canela y cacao en polvo. Buenísimas!!

Una vez formados los "panellets", los colocamos en una bandeja de horno, sobre un papel vegetal y los pintamos con yema de huevo. Horneamos a 180ºC hasta que estén doraditos (entre 5 y 10 minutos).

Además de la infinidad de formas y colores en que se presenten, puedes introducir otros ingredientes como coco, cacao, café, avellana, confitura, guindas... Y si les damos un baño de chocolate negro???



martes, 8 de octubre de 2013

Gazpacho andaluz.

Después de los excesos del fin de semana y aprovechando que todavía hace calor, voy a prepararme un gazpacho que sin duda es mi plato estrella del verano. No os creais que todos los días se puede comer a "tutiplén", sino que entre comilona y comilona hay cuatro o cinco días que no me salgo de las  ensaladas o sopas "ligh". Si no ya no entraría por la puerta!!!!
Pues bien. El gazpacho es una de las recetas que me lleva loca. Hay miles de versiones y cada uno lo hace de una forma. Además dependiendo de la zona de Andalucía a la que se remita, podemos encontrar ingredientes totalmente distintos. Ni siquiera en mi caso, que toda mi familia somos cordobeses y que mantengo bastante contacto con andaluces, me atrevo a decir que mi gazpacho es el auténtico. Pero al menos es el que me preparo casi dos o tres veces a la semana en la época estival. Y nunca se podrá comparar con el que venden ya elaborado en el super: además de mucho más barato te permite hacer "limpieza" en la nevera con algunos tomates que maduran más de la cuenta, o aprovechar algún trocillo de pan duro. No obstante, tengo que decir que no soy muy partidaria  de introducirle pan . SOLO UN POCO!!! porque como te descuides tu gazpacho pasará a ser salmorejo. Y eso es otra cosa ;)

INGREDIENTES. (2PAX)
- 2 tomates bien maduros.
- Medio pepino.
- Medio  pimiento verde (del italiano).
-Un cuarto de diente de ajo.
- 100mL de agua. (aunque no lo mido nunca. Es aproximado).
- Sal, aceite de oliva y vinagre.
Para guarnición puedes cortar un poco de pepino, pimiento, unos picatostes...Pero con lo que más me gusta es con unos trocitos de manzana o de melón. Pruébalo y verás qué rico!!

En el vaso de la batidora introduce todos los ingredientes pelados y troceados. La sal, aceite y el vinagre como si se tratase de una ensalada. Si le pones pan, déjalo reposar un ratito con el jugo del tomate y el agua. (Cuando digo un trocito es el equivalente a una cuarta parte de la tostada del pan de molde).
Entonces tritura todo. Si lo notas muy espeso agregale un poco más de agua. Y tritura bien!!!
Sírvelo en plato sopero o copas y guarnece al gusto.



Ah!! Y si no tienes pimiento, pues tampoco pasa nada. De hecho casi nunca le pongo porque me sienta mal, y igualmente está buenísimo.
Ya tienes un plato rapidísimo, económico y que además de aportar un montón de vitaminas es diurético y refrescante. Qué más se puede pedir??

lunes, 7 de octubre de 2013

Tarta de queso.

Otra tarta!!! Me parece que como siga con esta obsesión de los dulces, al final me va a pesar!!! De ahí que aunque cada día intente hacer más ejercicio, la verdad es que no noto NADA de NADA. Es más, me parece que esta temporada voy a tener que cambiar de talla!!! (grrrrrrrrrr!!).

El caso es que hace unos días que probé esta receta, pero no he podido subirla hasta hoy. Y es que después de buscar y buscar recetas de tarta de queso, me quedo con la tradicional. La más fina y elegante de todas, y que por su ligereza resulta perfecta para terminar un menú o incluso degustar un buen té.

Respecto al acabado, puedes acompañarla con cualquier salsa o mermelada de frutas de las que encuentras en el supermercado, pero yo os aconsejo que con un poco de azúcar glass por encima sobrará. Porque para qué enmascarar un sabor tan sutil como el de esta tarta?? Seguramente no tarde en volver a hacerla para poder paladearla tal cual, sin salsa ni nada de nada!!

INGREDIENTES.
-Pasta quebrada, unos 300g. Con un paquete de los que encontramos en la sección de refrigerados en el supermercado nos llegará. La verdad es que me parecen muy prácticas este tipo de masas que venden ya hechas, porque ayudan mucho en la elaboración y son bastante económicas.
-4 huevos.
-100g de azúcar.
-500g de requesón.
-60g de harina floja.
-1 yogur de limón.
-Azúcar lustre para espolvorear.

Primero forrar un molde desmoldable de 25cm previamente engrasado de mantequilla y espolvoreado con harina. Pinchar la pasta y hornear 20 minutos a 170ºC. Enfriar.
En un bol batimos las yemas y el azúcar hasta que la mezcla esté espumosa. Iincorporamos el requesón que habremos desmenuzado bien con un tenedor, la harina tamizada, el yogur y por último las claras a punto de nieve.

Todo este paso yo lo he realizado en la batidora, de forma que he introducido los huevos enteros y a velocidad máxima he ido añadiendo el azúcar en forma de lluvia. Es la ventaja de tener batidora, que te ahorras siempre almenos un paso!! Y el resultado es el mismo! Luego he añadido el requesón, la harina y el yogur. La verdad es que es muy rápida de preparar, y más si dispones de batidora.

Vertemos la mezcla sobre la masa precocida y horneamos a 160ºC durante una hora aproximadamente, hasta que esté dorada y cuajada.
Enfriamos en el molde, desmoldamos y espolvoreamos azúcar lustre por encima o mermelada de frutos rojos.

Podemos sustituir parcialmente el requesón por crema de queso tipo philadelphia, hasta mitad y  mitad.
Y por otro lado, si no tenemos pasta quebrada, podemos triturar galletas María y mezclando con mantequilla, hacer una pasta que será la base de la tarta. De esta forma no tendremos que precocer la masa. Es mucho más rápida y fácil, pero personalmente, merece la pena elaborarla con la quebrada.






Y aquí tenemos!! La tarta clásica de queso. La de toda la vida. Muy muy ligera, suave y con un sabor...incomparable!!

sábado, 5 de octubre de 2013

Conservación de alimentos.

En el frigorífico.


  •  La temperatura del frigorífico debe oscilar entre 2 y 4 grados centígrados. Si es menor, los alimentos pueden congelarse parcialmente y si supera los 4 grados comienza el crecimiento bacteriano.
  • No mezcle en la misma bandeja alimentos crudos con cocinados, ni distintos tipos de alimentos: carne, pescado, fruta, lácteos... se puede producir contaminación cruzada.
  • Coloque los cocinados en las baldas superiores y los crudos en las inferiores, por si gotean.
  • Evite llenar en exceso su nevera, y organice los alimentos de modo que el aire frío pueda circular entre ellos.
  • Guarde los alimentos en recipientes bien cerrados, limpios y secos. Evitará olores, perdidas de humedad, contaminación o mohos en las paredes.
  • Tenga en cuenta que la puerta del frigorífico es la que más oscilaciones de temperatura sufre. Evite situar en ella alimentos delicados y sensibles al calor.

     

Los alimentos, uno a uno. 

  •  La carne y el pescado fresco son los alimentos más perecederos, por lo que deben colocarse en los estantes más cercanos al congelador, donde la temperatura es de unos dos grados. Guárdelos en recipientes cerrados con una rejilla en la base para evitar el contacto con el jugo que desprenden.
  • El pescado fresco y limpio mantiene todas sus propiedades en la nevera durante 24 horas, mientras que la carne puede conservarse en perfecto estado hasta cuatro días dependiendo del corte de la pieza.
  • Coloque los embutidos, la leche y los derivados lácteos en los estantes centrales y superiores, donde la temperatura varía entre 4 grados y 8 grados centígrados.
  • Guarde los embutidos en recipientes cerrados o envuélvalos en papel de aluminio o plástico transparente.
  • Conserve la leche aislada y en recipiente cerrado porque una vez abierta absorbe con facilidad los olores que desprenden otros alimentos.
  • Si el queso está empezado, envuélvalo con plástico transparente por la zona del corte para evitar la proliferación de hongos. Utilice recipientes distintos para cada tipo de queso.
  • Las frutas y verduras frescas pueden estropearse a temperaturas muy bajas. Consérvelas en los cajones del frigorífico en los que el termómetro puede alcanzar los diez grados. No olvide lavarlas con agua abundante y eliminar los restos no comestibles antes de guardarlas.
  • Los huevos, excepto en verano y cuando el calor favorece la proliferación de microorganismos, pueden conservarse a temperatura ambiente, aunque el frío aumenta su vida útil. Guárdelos con la punta hacia abajo para evitar el deterioro de la estructura interna y garantizar su conservación. Deseche los que tienen la cáscara rota o agrietada.

En el congelador.

  • La temperatura ideal para conservar los alimentos congelados es de 18 grados bajo cero.
  • Los congeladores funcionan mejor cuando están llenos y sin mucho espacio entre los alimentos.
  • Proteja los alimentos para evitar quemaduras de congelación utilizando bolsitas especiales y recipientes de plástico. No hacerlo puede provocar que se deshidraten rápidamente. No olvide poner una etiqueta que indique la fecha de congelación.
  • Evite volver a congelar alimentos previamente descongelados.

Preparación previa.

  • Las carnes y pescados prácticamente no pierden propiedades, debido a que la congelación no afecta ni a las proteínas, ni a las vitaminas A y D, ni a los minerales que contienen. Durante su descongelación, se produce una pérdida de líquido que contiene vitaminas hidrosolubles y sales minerales, que igualmente se perderán al cocinar el producto.
  • Si va a congelar pescado fresco pida en la pescadería que lo preparen para congelar. Si lo hace en casa quítele las escamas, destrípelo, quítele la cabeza, lávelo y séquelo antes de congelar.
  • Deshuese la carne y retire la grasa excesiva y los tendones.
  • Lave las hortalizas y verduras con agua abundante y elimine las partes no comestibles, hiérvalas durante un minuto y posteriormente déles un baño en agua fría. Este proceso evitará los reservorios bacterianos propiciando una conservación perfecta del producto, aunque puede provocar una pérdida del 15% al 20% de vitamina C. Déjelas enfriar antes de introducirlas en el congelador.
  • Los huevos sólo se pueden congelar ya batidos. También puede separar las yemas de las claras y guardarlas en tarritos de cristal.
  • Sepa que puede congelar todo tipo de platos preparados. Guárdelos en un envase apto para el microondas, posibilitará que la descongelación y el calentamiento posterior se realice en el propio envase.
  • No congele alimentos como las patatas, la pasta, las verduras de ensalada, los champiñones, la nata y algunas salsas con alto contenido en grasa. Pueden perder propiedades, y, en algunos casos, llegar a estropearse.

Las sobras, siempre frescas.

  • Guarde las sobras en un recipiente limpio, poco profundo y que pueda taparse. No las deje en el que se cocinaron o sirvieron.
 
  • Los alimentos o platos cocinados deben refrigerarse o congelarse en un plazo de dos horas. Si los mantiene a temperatura ambiente durante más tiempo (incluso menos de dos horas si la temperatura es alta), las bacterias se pueden reproducir hasta alcanzar niveles nocivos, por lo que el consumo de estos alimentos resulta arriesgado para su salud.
  • Consuma las sobras en un plazo de dos días.
  • Espere a que los alimentos se enfríen antes de meterlos en el frigorífico. En ningún caso introduzca alimentos calientes en el frigorífico. Si es necesario, introducir en un baño con hielo para acelerar el proceso de enfriamiento.
  • Deseche el envase de los alimentos enlatados abiertos (espárragos, tomate frito, olivas, etc.) porque su interior se oxida rápidamente. Guárdelos en recipientes de plástico o vidrio del tamaño adecuado al volumen del alimento, manteniéndolos cubiertos con su propio caldo.
  • No vuelva a conservar los alimentos ya recalentados.

Fuente: Eroski.

Tarta de zanahoria y crema de queso.

Hola!!! Menuda semanita llevo! He andado liadísima con algunas gestiones y no he podido meterme ni en el face. Pero no creais que no he pisado la cocina! que además de tener una familia de lo más agradecida, para mi hay tres cosas que me  hacen sentir especialmente bien.  Vamos que dan sentido a mis dias, y que rompen la rutina. La primera es porsupuesto estar con los míos. Segundo hacer algo de ejercicio, ya sea salir un rato a correr o en el gimnasio, y por último y no menos  importante pasar un buen rato probando alguna receta nueva, o simplemente navegando por la web en busca de nuevas ideas. Y es que más de un día, me he puesto a cocinar pasadas las diez de la noche. Más de un vecino pensará que estoy enferma o algo por el estilo!!
Bueno el caso, es que esta semana además de tener bastante jaleo, no encontrarme muy bien, y con los calores que hemos pasado a las fechas que estamos, pues no le he puesto demasiado entusiasmo, sobre todo a lo que en fotografía se refiere. He elaborado alguna que otra cosa, pero no he llegado a la parte fotográfica, y por tanto no las he podido plasmar. Pero llega el fin de semana y cómo no, a mí que me encanta meterme en líos y aprovechar cualquier ocasión para hacerla especial, no me he podido resistir a esta receta que llevaba dando vueltas en mi cabeza hace varias semanas. Y es que cuando se me mete algo en la cabeza, hasta que no la pruebo, me sale bien y el resultado es tal y como imaginaba.... pues que no paro. Y por fin, después de conseguir todo esto, al fin esta noche podré dormir un poco más feliz!!

Bueno. Vamos a la faena! La verdad que como tarta esta receta además estar buenísima y ser bastante original, pues es mucho más rápida que cualquiera de las que últimamente está tan de moda tipo fondant y con rellenos. Ya que sólo hay que hacer un bizcocho y una crema. Pero la verdad es que el bizcocho está increíble!!!! Yo creo que después de probarlo no tardaré mucho en hacer sólo el bizcocho para poder disfrutar de todos los aromas!! En serio, una explosión de las de verdad!

INGREDIENTES  para el bizcocho:
-2 huevos.
-200g de azúcar..
-200g de harina floja.
-200mL de aceite de girasol.
-200g de zanahorias ralladas (con la parte fina del rallador).
-1 cucharadita de bicarbonato sódico.
-2 cucharaditas de levadura en polvo.
-1 cucharadita de canela molida.
-1/2 cucharadita de jengibre molido (si tienes).
- 70g de nueces picadas.
- Una puzca de sal.

Primero, como siempre, ponemos en la batidora los huevos a esponjar, y le vamos echando el azúcar poco a poco en forma de lluvia para formar una crema blanquecina. Bajamos la velocidad de las varillas, y añadimos el aceite en hilo fino, poco a poco, para que se incorpore bien. Áñadimos la harina (mezclada con la levadura y el bicarbonato), poco a poco también, y finalmente la canela, el jengibre, la sal, las nueces y la zanahoria mezclando todo.
Rellenamos el molde bien engrasado y introducimos en el horno previamente calentado a 160ºC durante unos 30 o 35 minutos aproximadamente, aunque esto dependerá de la altura del molde utilizado. El mío, por ejemplo era bastante pequeño, de forma que el bizcocho saliera más alto y estuvo horneándose casi una hora, con la puerta del horno entreabierta durante los úkltimos minutos para evitar que se quemase. De todas formas, comprobaremos la cocción completa con un palillo.
Luego dejamos dejamos enfriar un poco, desmoldamos, y enfriamos completamente sobre una rejilla.
Cuando esté completamente frío, ya podemos consumirlo. Pero si lo que queremos es hacer una tarta, lo envolvemos en film, y reservamos para el día siguiente para poder cortarlo bien y así rellenar.

 


Menudo corte que tiene!! Impresionante. Y ese aroma tan exótico!!
Ahora llega el momento de preparar la crema de queso. Facilísima y muy rápida. Yo he hecho un montón de crema porque quería que me llegara para un buen relleno y para cubrir toda la tarta, pero creo que la próxima vez utilizaré unos 450g de queso, con sus proporciones correspondientes, porque al final me ha sobrado un poco.

-600g de crema de queso tipo philadelphia. Da igual la marca, pero que no sea la versión ligh.
-200g de mantequilla.
-500g de azúcar glass.

Ponemos la mantequilla (a temperatura ambiente) en el vaso de la batidora a toda velocidad, y batimos mientras vamos añadiendo el azúcar, hasta formar una buttercream. Entonces, cuando ya ha cogido volumen y el azúcar se ha incorporado por completo a la mantequilla, bajamos un poco la velocidad de la batidora y vamos agregando la crema de queso bien fría. Una vez añadida, le damos caña a la batidora hasta que se forme una crema muy consistente.
Si parece que se te corta , no te preocupes, sigue batiendo a velocidad alta que pronto se estabilizará la crema.
Y ya está!!! Una crema suave y deliciosa!!

Ahora es el momento de rellenar el bizcocho, con un grosor de un dedo aproximadamente. Tapamos y cubrimos toda la superficie.
Llena una manga pastelera, con la boquilla que quieras utilizar, y reserva un rato en la nevera para que coja cuerpo antes de decorar.
 


Siento un montón no poder mostraros una foto de la tarta entera. Pero entre que la terminé por la tarde, y pronto llegaron todos para cenar, pues no me acordé!! Pero podeis imaginar cómo quedó viendo esta porción:

 
Y menudo corte!!!

 
Por no decir nada del sabor!! En serio que este bizcocho me ha sorprendido: dulce, con ese punto de sal, y ese toque que aporta la canela y el jengibre...
Teneis que probarlooo!!
 

Sólo falta decir que necesita conservarse en la nevera!! De lo contrario, toda la crema se caería. Ah!! Puedes probar a hacerlo en versión cup cake! Creo que también estarían deliciosos.